
Eran las 8:30 pm. cuando llegue al Teatro de la Uni, totalmente emocionado por ver en vivo a una de mis bandas favoritas, la majestuosa agrupación holandesa Epica, sabía que el conciertazo no me iba a decepcionar, sabía que ver a Simone Simons iba a ser un sueño hecho realidad, y lo fue.
Poco más de las 9 pm comenzaron a sonar las primeras tonadas de “Samadhi” mientras se abría el telón, lo que hizo que los fans gritaran tan fuerte que remecieron el local, y con la misma fuerza comenzó “Resign To Surrender”, en ese momento la adrenalina musical corría por mis venas, los grunts de Mark me dejaron sorprendido, increíblemente brutales, a los pocos segundos apareció una de las mujeres más hermosas del universo, Simone Simons, que belleza de mujer, y es más linda en vivo, con una gran personalidad y carisma.

Las lágrimas caían por los rostros de los fans, para muchos era más que un sueño cumplido, y la banda no decepcionó, se entregaron al cien por ciento, muy, pero muy profesionales, era sin duda uno de los conciertos más esperado del año, los aplausos y gritos llovían por todas partes, lo cual hizo que la banda se sintiera como en casa, y por eso dicen que el público latinoamericano es el que más se entrega en los conciertos, de verdad que fue increíble el cariño de todos por la banda y viceversa. Todos estábamos más que felices, y no era para menos.
Era la hora de “Sensorium”, otro temazo que quería escuchar en vivo, Coen Jansen es un maestro en los teclados, una persona muy carismática y muy buena onda. Luego llegó “Unleashed”, cabe destacar el extraordinario trabajo que realiza Ariën Van Weesenbeek en la batería, la banda ganó bastante con su inclusión, al igual que con el guitarrista Isaac Delahaye, de verdad que me quito el sombrero ante ellos, hicieron una excelente performance.

Mark dando lo mejor de si, se paseo por la primera fila del público en un momento en que nadie lo esperaba, pero bueno, regresando al setlist, llegó el turno del temazo “Martyr Of The Free Word”, y en ese momento yo ya estaba colapsando de tanta emoción, brutal temazo!!!, extraordinario, ese tema dio paso a la marcha imperial de Star Wars, “Imperial March”, lo he escuchado tantas veces, pero nunca sonó más genial y hermoso que el día de ayer, que majestuosidad musical.

Luego llegaría la hora de la votación, era “Seif Al Din” o “Mother Of Light”, ganó la primera, y junto a “Cry For The Moon” fueron el deleite para todos los fans, en esos momentos ya estaba perdido en alguna realidad alterna donde solo existía la banda y yo, ya hasta había dejado de tomar nota del setlist, no importaba nada más, ni tomar fotos, ni grabación, nada, solo disfrutar del conciertazo, y temazo tras temazo hizo que mi admiración por esta banda creciera hasta lo más alto del cosmos musical, me había olvidado por completo de todo, hasta de respirar.
Pero para calmarnos a todos, llegó el momento “Feeling” de la noche, “Tides Of Time”, la cual hizo que me cayera una lágrima por mi rostro de felicidad, que hermosa canción, que voz tan hermosa la de Simone, cabe destacar que segundos antes de que comenzará la canción se escuchaba el clásico Olé, Olé, Olé, Epica!!, Epica!!, con teclado de Coen incluido, fue de lo más gracioso. Pero la balada con una Simone sentadita y con la luz enfocándola parecía que estaba escuchando la voz de los ángeles, simplemente majestuosa, ahí me enamoré de Simone.

El concierto siguió con “The Last Crusade”, “The Obsessive Devotion”, y la tan esperada “Kingdom Of Heaven”, pero que temazo tan brutalmente perfecto, Ariën en los grunts se combinaba con la de Mark y la bella Simone, escuchar esa canción fue una experiencia totalmente indescriptible, al final solo quedaba hacerles reverencia, que presentación tan extraordinaria.
Era la hora del descanso, la banda se fue del escenario, el público enloqueció, los gritos eran tan fuertes que no podía oír ni mis propios pensamientos, en ese momento la emoción había llegado a límites insospechados, era el éxtasis total. Los de seguridad estaban hasta asustados, ellos no sabían que sucedía, solo atinaron a mirarse entre ellos, pero la gente se comportó muy bien, y no hubo ningún problema dentro del local, afuera era otra cosa.

Luego de algunos minutos de gritos ensordecedores sale al escenario Coen Jansen, quien pidió dos banderolas peruanas, que inmediatamente se las dieron, puso una en el micrófono, y la otra en los teclados, mientras decía que el público era el mejor de todos, y que en la próxima gira era un hecho que regresarían, pero esta vez en un recinto más grande, sin butacas, que de verdad si limitaban un poco, aunque desde donde yo me encontraba todo era perfecto.
La banda completa regresa al escenario con un Coen emocionado, hasta dio un último grito Yieah desde su área de teclados, lo cual causó bastante gracia a todos, él estaba igual de emocionado que nosotros, creo que nunca pensaron encontrarse con un público tan grandioso, bien por todos los asistentes, acá mi saludo a mi buen amigo JnKoil y a todos los del club de fans de Epica.

Llegarian dos temas más “Sancta Terra” y “Quietus”, para cerrar la noche con el temazo “Consign to Oblivion”, un tema de 10 minutos que sabía iban a ser los últimos de la banda en el escenario, así que en ese momento quería detener el tiempo, pero no pude, y llegó el final, los integrantes se despidieron, como es costumbre arrojaron hasta las botellas de agua, las baquetas, todo.
La banda holandesa Epica nos dejó uno de los mejores conciertos del año, tanto así que pasaron varios minutos y nadie, absolutamente nadie, se movía de su asiento, todos pedían el regreso de la banda, pero no sucedió, más bien el telón se cerró.
Al final salí realmente contento de haber estado presente en un conciertazo para el recuerdo, que no olvidaré nunca, y esperando en la próxima gira regresen, que acá en Lima, Perú los estaremos esperando con los brazos abiertos, para disfrutar de otra extraordinaria noche de buen metal, con la siempre linda Simone Simons, la banda y toda esta perfección hecha realidad.
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