Un saludo y un abrazo para todas las madres por su día, especialmente para una mujer que me hizo ser la persona que soy actualmente, que me ayudó a lo largo de mi existencia, que me apoyó cuando todo parecía perdido, que me regaló esa sonrisa cuando estaba triste, que supo ayudarme a forjar mi propia personalidad, a tener valores morales, criterio, sentido común, a pensar por mi mismo, a vivir cada segundo de mi vida, y lo más importante, me dejó aprender de mis propios errores. Por eso y muchas otras cosas más le mando un beso y un abrazo a mi querida madre, y aunque actualmente nos separe un océano, sigo recordando sus sabios consejos y aplicándolos en mi vida diaria, por cierto, ahí le dedico su canción favorita.

Louis Armstrong - What A Wonderful World