Hace unos días me preguntaban porque escribía tanto sobre Sharon den Adel, bueno pues, creo que ha llegado el momento de responder. Comenzaré desde el principio: en aquellos tiempos, y cuando mi universo musical se encontraba en una era de oscuridad y lágrimas, me prestaron un discazo titulado Avantasia: The Metal Opera, que era un nuevo proyecto del genio creativo Tobias Sammet, y que por cierto, es un discazo de principio a fin.

Uno de los temas que incluía esa obra maestra era “Farewell”, y en los créditos figuraba una tal “Sharon den Adel” en el papel de “Anna Held”, hasta ese momento desconocía quien era, pero me enamoré de su voz. Investigando un poco sobre quien era esta misteriosa mujer, me encontré con que era la vocalista de una banda llamada Within Temptation, y que ya habían publicado un disco llamado Enter. Mi desesperación por conseguirlo y escucharlo me llevó a buscarlo hasta en el tercer fondo del abismo, obviamente lo llegué a encontrar, y el resto es historia…

Pero desde la primera nota que salió de sus hermosos labios, justo en ese mismo momento, la oscuridad se volvió luz, la tristeza se volvió alegría, la desesperación se volvió tranquilidad, había encontrado a una de las mejores voces del cosmos, a una de las mujeres más hermosas del universo. Mi vida nunca volvió a ser la misma, me cambió para siempre, porque la perfección musical que siempre andaba buscando había llegado a mi, esa perfección que solo el toque de los dioses puede crear, la belleza, la personalidad, el talento, el carisma, la voz, la sonrisa, todo resumido en un solo nombre: Sharon den Adel, la perfección hecha realidad.

Within Temptation - Say My Name